
Fotografía de agencias de Christian Poveda, 1955-2009, un fotoperiodista que dio muchos aportes a la progfesión hasta el último momento de su vida.
Testigo de conflictos en centroamérica, Irán, Irak, el Líbano. Un hombre entregado al oficio y de aquellos que dan escuela con sólo escucharlos, muere en El Salvador Christian Poveda.
No es fácil escribir sobre la muerte de un periodista. Cuesta redactar y que uno nunca quisiera hacerlo, pero también sería injusto y un irrespeto a su memoria no escribir nada, aunque duela.
Se tiene la sensación de que hay mucho qué decir, pero por alguna razón, hay problemas para ordenar ideas. Christian fue de los muchos corresponsales que dejaron escuela en el periodismo salvadoreño durante los años ochenta, con el conflicto como amplio salón de clase.
Hay que destacar que fue un humanista con gran rigor y sentido profesional que no sólo captó escenas de la guerra , sino de asuntos de alto contenido social como el SIDA o el intento de dar una visión no maniqueísta al fenómeno de las pandillas en El Salvador.
La máxima agresión a la prensa es el asesinato, porque se atenta contra el bien más preciado, la vida, y silencia a un profesional encargado de captar y transmitir la realidad; una realidad que en este caso hacía una mirada sin estigmatización de un problema social que agobia no sólo al país, sino a la región.
Christian Poveda se suma a la lista de crímenes que cada día enlutan al país, una alerta que va más allá de estadísticas y que requiere de acciones y resultados contundentes.
Un colega que trabajó hasta el último momento, apasionado de su labor, cuya muerte en un momento, nos hace rabiar y decir " mejor me voy"; pero en otro, nos hace decir que el periodismo es la profesión de nuestra vida.
¡Descansa en paz, Christian ¡
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